Somos neogóticos y qué
“El mortal busca lo
que le conviene en manos de los dioses, consciente del suelo que pisa y de la
porción que le toca. No te empeñes alma mía por igualar la existencia de los
inmortales pero dispón ampliamente de los recursos a tu alcance” Pitágoras
111,59
—Para que enderezarnos
si nuestro espíritu es así de torcido, si en el ambiente de lo que se trata es
de no pensar[1]...
¡Entonces estamos en nuestro elemento! Estemos enfundados en los enganches y
las futilidades, qué hermoso este mundo de lo placentero y de lo sin esfuerzo.
¡Sí, me acobardo! Soy enclenque ¡Viva el mundo cool! Es más, nuestros
desajustes ni siquiera aromatizan el ambiente, somos la nada y nos divertimos
de lo lindo[2]; la
benevolencia de la vida está en nuestra pose ante las cosas, significa ausencia
de preocupación, olvidarse de la historia... inclusive de nuestra propia
historia. Nosotros consideramos que pensar en una ideología es una cursilería,
nunca de los nunca nos harían hincar ante ningún escarabajo. Para nosotros, los
políticos representan sólo una manada de
orangutanes capaces de atragantarse e inflar sus egocentrismos y bolsillos. Lo
único que queremos es que nos dejen en paz.
Esta es una sociedad demasiado encopetada con su humanidad, loa ufana y
errática de la historia humana. No creemos en ese humanismo samaritano[3],
sino más bien en una especie de idea moderna sobre la fatalidad, somos de algún
modo, una generación como de buitre empollado por una sociedad reluciente de
ambigüedades[4]. A
nosotros los adolescentes no nos importa en absoluto nada, ninguna congoja
arruga nuestros semblantes, todo en nosotros es piel rozagante y todo a flor de piel[5].
Pero en nosotros no hay ninguna candidez sino perversidad, elementos que
traemos desde el nacimiento. La agresividad es parte de nuestra humanidad[6],
dicha hostilidad está hasta en nosotros mismos, el dolor del cuerpo es un
ejemplo muy vivo, dicha agresividad la aceptamos como inherente en nuestro
espíritu. El mundo exterior tiene fuerzas destructoras e implacables, ya nos
cansamos de estar siempre a la defensiva[7],
ir a contracorriente, la pose ante el mundo entonces es la que ya dije
anteriormente, el entorno de la trivialidad, pero sin olvidar que somos
naturalmente agresivos y lo aceptamos como constitutivo de nuestro ser.
Somos... sí crueles ¡Viva la hostilidad y la agresión!
Este
protagonista hacía de esos pocos cien metros planos todo un laberinto, yo no le
veía el caso, eso de pensamiento
cáustico, pos cuando si yo puro: “Juan Salvador Gaviota” y Jalil Jibrán; la
mera verdad no estoy de acuerdo, y considero que ya es hora de legalizar a
estos cuates para que ya no hagan de las suyas; Ellos por lo regular plantean
el conflicto originario del individuo contra sí mismo y no, eso es demasiado,
lo mejor es cualquier otra cosa.
—Es el contexto, una modernidad
eclesiástica[8],
temerosa de sus propios fantasmas, abúlica ante una generación que mira al
pasado, que voltea hacia esos sitios en donde la historia nunca tuvo un atisbo
y siempre despreció. La llamada
modernidad[9]
sólo nos ofreció un perifollo de mercado[10],
llegamos a un mundo de consumo[11]
en exaltación y nosotros nos entregamos a él porque ir a contracorriente es
demasiado romántico, ese tipo de pose ha quedado en el pasado. Nuestro
estrenado y oscurantismo gótico columbra las inquietudes aunque sean mínimas de
nuestra generación, ¡Quedémonos arropados en esa tibia covacha que nos recibe
plenamente[12]! Si es posible viviremos en el hacinamiento,
pero al final de cuentas como el guión que nosotros propongamos. Vamos a
escudriñar en este paseo que es la vida, lo oscuro, el evento corrosivo que nos
haga presentes; será todo ello el sustentáculo de nuestras desavenencias. Este
apego no es un cuento sino una cimitarra que presume de sus filos al viento[13],
alambicamiento de nuestras acciones con nuestros pobres pensamientos.
Los padres pronto descubren que hay un mal
generalizado: todos los jóvenes por las noches sólo ven negro. En las noches no
pasa nada por sus mentes, ninguna imagen es posible encontrar en sus jóvenes
cabezas, han perdido la capacidad de soñar. Cuando cerraban sus ojos iniciaban
su travesía de caminantes sobre la nada, iban y venían por toda la noche hasta
el amanecer, y al despertar sus mentes no habían movido una sola imagen.
Estaban como al principio de la noche, con la mente en negro; sólo oscuridad
pululante, sólo el aroma del vacío negro y profundo, la tiniebla furibunda, la
opacidad totalitaria. Era hermoso ver esa especie de musgo que cuelga de las
cabecitas de las jóvenes, musgo fresco y al mismo tiempo añoso que sale de su
cerebro. Pobrecitas aquellas criaturitas del señor que van al cafetín o allí en
la disco o en el restauran, y que no tienen ninguna cicatriz en sus níveos
espíritus. Traían una colección chafa de bisutería y de horadaciones por el
cuerpo, con esos elementos seguramente querían
significar algo, yo no lo entendía del todo; más bien no les entendía
nada, pero a ellos eso no les importaba. Su cabeza ñoña se mostraba orgullosa
en los vericuetos anodinos
El epígrafe me
aconsejaba que siguiera el rumbo de su idea pero como el protagonista quería
mortificarme hizo su santa gana. Mi interprete principal se enquijotó y se
salió de líneas para luego atacar esta modernidad de la que yo gozo plenamente.
—“El Gótico es una subcultura, una
manera de pensar, un estilo. El hilo común en la subcultura gótica es una
apreciación por la dicotomía de la vida, el contraste entre la luz y la
oscuridad, el bien y el mal, con la conciencia de que no hay una sin la otra, y
la idea de que los juicios y valores asignados comúnmente a lo distinto no son
necesariamente ciertos. Los góticos tienden a tener un sentido del humor oscuro
y perverso, le tenemos amor a la literatura, a la historia, a la música, a la
poesía, a la belleza, a la fealdad, a lo viejo, a lo raro, a lo arcano, lo
profano, lo distinto, lo pálido, a los ojos delineados, y uñas negras, a los
libros, vampiros, al teatro, a la muerte, al amor, a la vida, a la tristeza, a
las lágrimas, a la melancolía, etc.. Tratar de clasificar lo gótico es inútil,
tal como los sentimientos, el espectro de intereses, estilos y actividades difieren,
como todo, mucho entre cada persona, algunas veces el aspecto exterior puede
ser similar, e incluso esto no es suficiente para relacionarnos con personas
con aparentes gustos afines. Finalmente el amor por la oscuridad parecemos
compartirlo.”
El aporreado
par de párrafos llegaron al desacato y mi áureo socorro de citas sirvió para
maldita la cosa. La tecla me escupía en el ojo su letra, y con ella empezaba a
remendar un cuento que por más que lo intentaba no salía. Los góticos
utilizaban algunos de los mejores y envidiables pretextos para no trabajar, yo
algunas veces utilizaba los mismos pretextos, así como a veces, haciéndole como
que al cuento con una pose de escritor. Como muchos sabrán, yo tengo una
arquitectura de catedral liliputiense; pero eso sí, muy optimista. Si me
preguntara alguien ¿Qué vas a hacer con tu vida? Yo le diría... pues nada, que
se puede hacer. Nuestro cuerpo está condenado a la decadencia y a la
aniquilación, y la arquitectura genética ya no es para nosotros por lo pronto hay
que dejar que el corazón lata un rato en el ocio. Afuera, las gotas se
apelmazan y hacen charcos, es la lluvia que ha empezado; el campesino bendice
dicha bonanza, yo espeto injurias porque no podré dar mi paseo acostumbrado.
Bueno, yo no
tengo otra cosa que decir que pues... viva la mediocridad. El protagonista me
ganó y pues ni modo, no gobernamos nuestra vida, y mucho menos estos entes que
salen de la ficción. Esto es —aunque no lo crean— tan humillante como rico
judío caído en campo de concentración. Prohibido leer mis cuentos cuando se
esté comiendo pinole: no quiero ver muertos o asfixiados. A mí me gusta
disfrutar de la existencia, acudir a los balnearios, gozar de sol de Acapulco;
comprar en tiendas como Neiman Marcus, Bloomingsdale´s, Miami Saks, Fifth
Avenue. Etc. Y no me pidan más porque cuesto caro.
—“La subcultura gótica frecuentemente
se desarrolla alrededor de la escena musical, la que probablemente emerge como
una evolución del Punk en Inglaterra. Incluso ciertas bandas consideradas como
"clásicas" como Siouxsie y The Banshees eran considerados como grupos
con marcadas tendencias Punk. Además existe un lazo estrecho entre la escena
gótica clásica y las tendencias industriales, hecho que se manifiesta en la
preferencia de algunos góticos por la piel y el vynil, fuera del clásico
terciopelo. Gran parte de la subcultura gótica es muy rica y reflexiva. En
especial la literatura, con todos los autores y la gama de sentimientos y
miedos que despiertan con sus oscuras letras. O el cine de culto, películas
viejas, cine mudo, etc. En conclusión, el gótico no es más que una expresión de
la belleza, la elegancia, el sentimiento y el arte, juntos en un movimiento tan
vasto, tan rico, como lo puede ser el alma. Nuestros autores son: Byron y
Shelley, Poe y nos encantan las alusiones a los castillos y bosques, tenemos
obsesión por la muerte y amor por la oscuridad. Nos encanta
la música gótica Como:
Theatre of tragedy, Lacrimosa, Madredeus, Dreams of Sanity.
Y
a mí en cambio me encanta: Red Hot Chili Peppers: (Californication), Madonna:
(Music), Britney Spears: (Lucky) Eminem: (The way I am), Incubus: (stellar),
Jennifer López: (Dímelo) (I need to Know), Café Quijano: (Lola), Rage Against
the Machine: (Testify) Nelly Country: (Grammar) Papa Roach: (Last Resort) Janet
Jackson: (Doesn’t Really Matter) DMX: Featuring Sisgo: (What you want). Y cantantes distintos
como: Celine Dion, Hanson, Jon Secada,
Vanessa Williams, Gloria Estefan, Fito Páez, Charly García, Plácido Domingo,
Jarabe de Palo, Carlos Núñez... que más se puede decir... nom plus ultra.
Aparece la teoría de la multiplicidad de los
mundos posibles, invención de la píldora de la fantasía (droga prohibida por
todas las naciones), máquina-casco y de
los sueños postizos, jarabe medicinal que hace recrear sueños artificiales. Los
brujos que interpretan los sueños cambian de profesión y se dedican a otra
cosa, estaban a punto de morirse de hambre. El libro de Freud sobre La Interpretación De Los Sueños es
considerado una blasfemia para la generación y es quemado en piras de leña de
pirul. Los escritores de ficción y fantasía se enriquecen de la noche a la
mañana y los ideólogos hacen su Agosto con ideas futuristas.
Hablando a solas frente al espejo
—A mí como mujer no me interesa en lo
más mínimo, los hijos del vecino, y viéndolo bien tampoco me han importado los
míos o los que podría haber criado, los hijos como las frutas, pueden darse o no, es una situación de lo más
sensata, pensar en que tengo que sacrificar mi vida para dársela a otro,
alguien que no conozco, que me arrebatará mis horas en las que podría disfrutar
del fin de semana o las horas en que podría estar en un café platicando con mis
amigas o el tiempo en el que podría estar ganando un poco más de dinero para
poder vivir un tanto holgada; La vida actual, con un trabajo, no da de comer
mas que a una persona, compartir la subsistencia a la larga resulta demasiado
cara, demasiado comprometida, es más, es injusta la existencia social cuando te
enjaretan las obligaciones maternales, la pose de la mujer deseosa del hijo que
espera, la romántica imagen de la hembra que se soba el abdomen viendo el
horizonte ¡Son imágenes que horrorizan a una buena parte de mi generación! Pero
mira que gracias a este espíritu indoblegable es como he podido salir
airosa de tanto desajuste social. La
actualidad ya no está para arcaísmos, yo pienso que necesitamos un
estrujamiento o sacudimiento de esos
mitos o de la pose abnegada de la mujer. ¿Por qué la mujer tiene que
desprenderse de parte de su vida para entregársela a otra personita? Sí, eso
está bien, lo haría uno con gusto porque así es como es nuestra naturaleza,
internamente la naturaleza nos llama a la maternidad, nosotras queremos
participar en la creación humana, pero
también, la vida debe brindarnos
bondades y también hacer dejar fructificar nuestros objetivos de vida, esas
ilusiones que se quedan guardadas, los sueños imposiblemente realizados; es
realmente cierto que el espíritu de la mujer es permanentemente contradictorio
y vive generalmente perdido en ese laberinto de la inmediatez, en las cosas
tangentes, prácticas, pero también en este tipo de espíritus se pueden realizar
cosas que dignifican a un ser humano y no solamente por la maternidad. Muchas veces
se piensa —y este pensamiento lo considero un pensamiento retrógrado— que la mujer que no tiene hijos es una mujer
fracasada, huera, es como un hermoso desierto de la nada, es lo inexistente; lo
único que recibe de la gente es lástima, una
efervescente compasión que a la larga termina uno creyéndolo, sabiéndose
una inútil, como un terreno baldío donde
no germina ni el pasto ni los quelites. O como la fábrica de óvulos
cuya producción es sólo de números rojos porque la ganancia es
fervientemente inexistente.
— ¿Hay mucha crueldad en mi
pensamiento? ¿Existe acaso un pensamiento perverso en estas ideas? ¿Es necesario continuar
creyendo en los cuentos de hadas cuando sabemos
que las pasiones humanas no lo son? En estas ideas no hay hostilidad
sino confesión, de ideas que ya no se pueden sostener. Ya no es posible que
sigan creyendo a la mujer como algo que no es, y yo precisamente odio que nos
coloquen a las mujeres como unas entidades cándidas y puras; y en ocasiones
hasta de tontas. Nosotras sabemos que nuestra vida es cuerpo, nuestro cuerpo se
nos impone, él es un principio constitutivo de nosotras y también sabemos que
el cuerpo se acaba, se inclina hacia la decadencia, se arruga, el tiempo lo
aniquila.
—Mi cuerpo envejece, se transforma,
siento el peso de los años y antes que ser mujer soy un ser humano; entonces,
si sabemos que eso le pasa, porque
seguir esperando y dejando que el tiempo nos pisote, o postrarnos
sumisas también con él. Aja, la naturaleza nos impone cosas, la sociedad otras
tantas y nuestra interioridad también, o sea que tenemos todo un cosmos de
fuerzas destructoras e implacables que nos embisten. Nosotras vivimos con la
lucha constante del conflicto originario del individuo, o sea ser y
sobreponerse a las vicisitudes que nos acometen inclusive aquellas contra el sí
mismo de nosotras.
—Muchas de nosotras, o
sea, de mi generación no quieren saber nada sobre el matrimonio. Antes eran los
hombres quienes salían corriendo ante la posibilidad de llegar al altar; ahora
somos nosotras quienes no queremos escuchar esa palabra. Un buen tanto de mujeres no quiere ataduras,
consideran que nunca se van a casar, nosotras preferimos sólo andar
jugueteando; sin embargo, tanto las mujeres como los hombres es cada vez más
difícil comprometerse rápidamente con una persona. La impetuosidad cada vez es
más que nada una imposibilidad. Es mejor, primero pensar las cosas a casarse
con un orangután.
—Nosotras lo que
queremos es divertirnos, y luego ya veremos... pero aparte los donjuanes no abundan. Nos gustaría que los
hombres se comportaran un poco más accesibles, que fueran más audaces,
dispuestos a quebrantar las reglas sociales, un tanto más pendientes de
aquellas cosas que a nosotras las mujeres nos gustan, dados a complacer y
disfrutar de la vida, de divertirse plenamente, o sea, tener un espíritu
aventurero, guerrero, indomable pero dulces con nosotras en la vida diaria.
— ¿Cómo sería la nueva concepción de
la idea maternal, cuando el vientre materno es cambiado por un vientre externo,
como lo sería una cuba materna que asemejara la matriz? ¿El apego al hijo sería
el mismo? Si el caso es que el óvulo y el espermatozoide sean distintos a los
procreadores creo que no habría problema al ser un parto normal, por química
continúan con el sentido maternal pero, considero que en el caso de las cubas
maternales hay una separación del producto y de la madre, aunque los
procreadores sean los mismos genéticamente. Este es uno de los problemas en los
que se verán envueltos la sociedad en un futuro. ¿En donde radican los cambios
en la mujer entonces? En lo Social, en lo biológico, y en el rol que tendremos con la pareja.
—Todas tenemos un derecho maternal,
así como también todas tenemos el derecho a no querer tener hijos y del mismo
modo, todas tenemos el derecho a decidir la manera de tener nuestros hijos.
Nosotras —como ya lo dije anteriormente— no queremos dolor ni sacrificios, no
nos gusta pasar por los dolores del parto, nosotras consideramos que es
innecesario y menos dejar que nos hagan cesárea porque es igualmente una
práctica de lo más anacrónica y salvaje, y tampoco entregarse a los quehaceres
domésticos. Para muchas, es preferible tener el objetivo de lograr los
cuatrocientos metros planos en alguna competencia u olimpiada, que el objetivo
de tener hijos que muchas veces no les deja ninguna satisfacción y que en
cambio raspa y merma nuestra calidad de vida; Claro, eso si no contamos con un capital o con una
solvencia económica holgada, porque si así fuera, nada nos detendría para ser
madres solteras y comprar el mejor semen con las características genéticamente
inigualables y con un óvulo —no le hace que no sea mío— con la
arquitectura biológica más avanzada, y
de los cuidados pues que allí se encarguen las instituciones o las indias
mexicanas, aunque si son las mexicanas, terminamos perdiendo porque estas les
enseñan su cultura y su folclor de país tercermundista, y después andamos
preguntando las causas de los continuos “bom latinoamericanos”.
— ¿Que haces tu allí,
otra ves hablando a solas frente al espejo?
—Ha, hola mi amor, como
estás, no te esperaba.
—Es viernes.
— ¡Qué bueno!
—Busca mis pantuflas...
¿Compraste la cuerda que te dije el otro día?
—Si allí está guardada,
para que la quieres.
—Porque “esta noche cena
pancho” y tú vas a disfrutar del mejor sadomasoquismo jamás sentido.
— ¡De veras mi amor... de veras me
vas a dar ese gusto! ¡Mi fantasía de muchos años, el juego que siempre he
querido sentir, gracias mi amor, gracias!
— ¡Si pero ya... busca
mis pantuflas pendeja... apúrate! —Dócil la mujer accede a los mandatos de su
macho.
[1] “El nihilista consumado o cabal es aquel que comprendió que el
nihilismo es su (única) chance; lo que ocurre hoy con respecto del nihilismo es
lo siguiente: que hoy comenzamos ha ser, a poder ser nihilistas cabales”.
VATTIMO GIANNI El fin de la Modernidad, Traducción Alberto L Bixio,
Colección “hombre y sociedad”, serie: mediaciones, 3a. impresión, España, 1990.
Editorial Gedisa, 160pp.pagina 23
[2] “Lo que caracteriza a
tan buena parte de lo que a veces se denomina postmodernidad es un nuevo espíritu juguetón de
negatividad, deconstrucción, sospecha,
desenmascaramiento, la sátira, la ridiculización, los chistes y las pullas
pasan a ser mecanismos retóricos para minar la “seriedad puritana”... (y
más abajo) este espirit satura los escritos de Rorty, Feyerabend y
Derrida”.BERNSTEIN J. RICHARD Perfiles filosóficos, colección, pensamiento contemporáneo, numero
cuatro, México, 1989. Editorial Paidós 164pp. Pagina 73.
[3] “La postmodernidad es así la reacción contestataria de la
modernidad. Propugna la desconfianza, la actitud desengañada y la distancia
escéptica ante ella”. MARDONES JOSÉ MARÍA Postmodernidad y
neoconservadurismo, 1991, España, Editorial Verbo Divino 275pp. Pagina 26
Y también:
Nos dirigimos
hacia: “Una moral de la abundancia material que tiene como objetivo el
hedonismo materialista”. MARDONES JOSÉ MARÍA Postmodernidad y
neoconservadurismo, 1991, España, Editorial Verbo Divino 275pp. Pagina 193.
[4] “En contrapartida se denomina sociedad postmoderna a la
inversión de esa organización dominante, en el momento en que las sociedades
Occidentales tienden cada vez más a rechazar las estructuras uniformes y a
generalizar los sistemas personalizados a base
de solicitaciones, opciones, comunicación, información,
descentralización, participación... El postmodernismo es el proceso y el momento histórico en que
se opera ese cambio de tendencia en provecho del proceso de personalización, el
cual no cesa de conquistar nuevas esferas: La educación, la enseñanza, el
tiempo libre, el deporte, la moda, las relaciones sexuales y humanas, la
información, los horarios, el trabajo, siendo este sector, con mucho, el más
refractario al proceso en curso”. LIPOVETSKY GUILLES La era del vacío,
Traducción Joan Vinyoli y Michele Pendaux, 6a. Edición, 1993, España, Editorial
Anagrama, 220pp. Pagina 113
[5] “El placer como modo de vida, es la “religión” secularizada del
crecimiento capitalista”. MARDONES JOSÉ MARÍA
Postmodernidad y neoconservadurismo, 1991, España, Editorial
Verbo Divino 275pp. Pagina 191
[6] ...“Es necesario que el hombre contemporáneo se percate de su
propia intoxicación por la creencia recibida en determinaciones que tratan de
seguir haciendo de él un autómata sumiso”.
SÁNCHEZ MECA DIEGO En torno al superhombre, Colección: “autores textos y temas”, 1989,
España, Editorial Anthropos, 334pp. Pagina 14.
[7] “Como la época de la superación, de la novedad que envejece y es sustituida inmediatamente por
una novedad más nueva en un movimiento incesante que desalienta toda
creatividad al mismo tiempo que la exige y la impone como única forma de
vida... si ello es así entonces no se podrá salir de la modernidad pensando en
superarla” VATTIMO GIANNI El fin de la Modernidad, Traducción Alberto L
Bixio, Colección “hombre y sociedad”, serie: mediaciones, 3a. impresión,
España, 1990. Editorial Gedisa, 160pp. Pagina 146.
[8] “Una cultura
secularizada no es simplemente una cultura que haya dado la espalda a los
contenidos religiosos de la tradición sino que es la que continúa viviéndolos
como huellas, o como modelos encubiertos y distorsionados, pero profundamente
presentes”.VATTIMO GIANNI La sociedad Transparente,, Colección
“Pensamiento contemporáneo”, 1a Edición, 1990, España, Editorial Paidós. 172pp
pagina 129.
[9] “Desde el punto de
vista... de Nietzsche y Heidegger, la modernidad se puede caracterizar en
efecto como un fenómeno dominado por la idea de la historia, del pensamiento
entendida por una progresiva “iluminación” que se desarrolla sobre la base de
un proceso cada vez más pleno de apropiación y reapropiación de los
“fundamentos” los cuales a menudo se conciben como los “orígenes”; de suerte
que las revoluciones teóricas y prácticas de la historia occidental, se
presentan y se legitiman por lo común como recuperaciones, renacimientos,
retornos”. VATTIMO GIANNI El fin
de la Modernidad, Traducción Alberto L Bixio, Colección “hombre y
sociedad”, serie: mediaciones, 3a. impresión, España, 1990. Editorial Gedisa,
160pp pagina 10
[10] “La fiebre de nuestro
tiempo se llama “consumismo” atraviesa la lógica íntima de la producción, nos
hace guiños desde la publicidad que nos espía por doquier y acaba anidando como
un culto de salvación en el fondo del corazón” MARDONES JOSÉ MARÍA Postmodernidad
y neoconservadurismo, 1991, España, Editorial Verbo Divino 275pp. Pagina 189
[11] “El consumo vive del estimulo a la posesión y al tener. Desata
el afán de rodearse de aquellos objetos que la publicidad presenta como la
realización de una vida humana plena, La propaganda nos ofrece la posibilidad
de ser como los arquetipos del hombre / mujer feliz de nuestra sociedad”.
MARDONES JOSÉ MARÍA Postmodernidad y neoconservadurismo, 1991, España,
Editorial Verbo Divino 275pp. Pagina 194
[12] “La indiferencia crece. En ninguna parte el fenómeno es tan
visible como en la enseñanza donde en algunos años, con la velocidad del rayo,
el prestigio y la autoridad del cuerpo docente prácticamente ha desaparecido.
El discurso del maestro ha sido desacralizado, banalizado, situado en el mismo
plano que en el de los mass-media y la enseñanza se ha convertido en una
máquina neutralizada por la apatía escolar, mezcla de atención dispersada y de
escepticismo lleno de desenvoltura ante el saber. Gran turbación de los
maestros. Es ese abandono del saber lo que resulta significativo, mucho más que
el aburrimiento, variable por lo demás, de los
escolares. Por eso, el colegio se parece más a un desierto que a un
cuartel (y eso que un cuartel es ya en sí un desierto) donde los jóvenes
vegetan sin grandes motivaciones ni intereses. De manera que hay que innovar a
cualquier precio: siempre más liberalismo, participación, investigación
pedagógica y ahí está el escándalo,
puesto que cuanto más la escuela se dispone a escuchar a los alumnos, más estos
deshabitan sin ruido ni jaleo ese lugar vacío. Así las huelgas después del 68
han desaparecido, la propuesta se ha
extinguido, el colegio es un cuerpo
momificado y los enseñantes un cuerpo fatigado, incapaz de revitalizarlo”.
LIPOVETSKY GUILLES La era del vacío, Traducción Joan Vinyoli y Michele Pendaux,
6a. Edición, 1993, España, Editorial Anagrama, 220pp. Pagina 38-39.
[13] “La novedad nada tiene de
revolucionario ni de perturbador, sino que es aquello que permite que las cosas
marchen de la misma manera”. VATTIMO GIANNI El fin de la Modernidad,
Traducción Alberto L Bixio, Colección “hombre y sociedad”, serie: mediaciones,
3a. impresión, España, 1990. Editorial Gedisa, 160pp.pagina 14