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martes, 24 de junio de 2014

Ficciones y Dimensiones: La Ciencia Cuántica como Nueva Realidad


Imagen cinematográfica e hiperrealista que representa un símbolo de entrelazamiento cuántico brillante en primer plano, con partículas de luz fluyendo a través de él. Al fondo, un paisaje etéreo y sutil con múltiples realidades o dimensiones superpuestas, sugiriendo la fusión de conceptos científicos y posibilidades imaginativas. La atmósfera es misteriosa e intelectual.

Explora cómo la ficción se entrelaza con la ciencia cuántica para revelar nuevas dimensiones de la realidad. Un ensayo de Edgar Sánchez Quintana que redefine lo imaginario y lo posible.

La literatura está repleta de ejemplos de ficción, y a menudo, los escritores dedicados a este género parecen tener una conexión o canalización con frecuencias de otros niveles de conciencia. Mi interés, en esta ocasión, es trascender la noción de "ficción" para proponerla como una visión de posibilidades dentro de las múltiples dimensiones de la realidad.

Todo posee una razón de ser, un propósito y una intencionalidad. La ficción, por lo general, se asocia con lo imaginativo, con aquello que se encuentra en el ámbito de lo irreal. Sin embargo, propongo que la ficción es, en esencia, un adelantarse al futuro, un juego con una realidad espacio-temporal imaginativa. Aunque a veces se le denomine "ciencia ficción", este término es impreciso, pues no cumple con los requisitos estrictos del método científico. La palabra "ficción" nos remite más bien a lo inexistente en el presente, a aquello que no encaja con la "matriz" o sistema establecido, o con la tercera dimensión que conocemos.

En América Latina, la literatura ha cultivado el "realismo mágico", un género que roza los límites de la ficción, pero que se ancla profundamente en las tradiciones, mitos, leyendas, chamanismo, brujería y creencias populares. Este realismo mágico, aunque fantasioso, posee una lógica interna y una conexión palpable con nuestra realidad tridimensional.

Los autores de ficción son, a menudo, ávidos recolectores de información tecnológica. Muchos evitan la temática de la ficción por su exigencia, ya que una obra puede volverse rápidamente inverosímil o carente de soporte. La delgada línea que une o separa la ficción de la realidad es la ciencia. Cada vez más, la ciencia desvela aquello que antes era pura ficción, haciendo que el "mañana" se convierta en "ahora", como demuestran innumerables ejemplos en la literatura. El conocimiento científico nos proporciona los parámetros para vislumbrar lo posible. Por tanto, es crucial cambiar la relación tradicional entre ciencia y ficción: la ficción está más emparentada con la ciencia que con lo puramente imaginario, entendiendo lo imaginario no como inexistente, sino como una realidad aún no manifestada. Es decir, la ficción tiene su propia realidad; de hecho, la ficción es la nueva ciencia dentro de la multidimensionalidad.

Permítanme explicarlo de otra manera: en el ámbito de la física cuántica, el nivel cuántico es donde se dibujan las partículas más elementales de la materia. Es también el ámbito más sólido dentro del éter, o del reino mental/etérico. En este nivel, no existe el pasado ni el futuro, sino un continuum, un eterno presente, un espacio donde todas las posibilidades están contempladas. La ficción reside en este lugar, es el ambiente de lo que se ha denominado lo supramental y parte del cuerpo causal. Lo supramental es el sitio donde todas las ideas son concebidas en la fuente, donde residen todas las bellas artes creadas por humanos y otros seres.

La ciencia ha roto recientemente con viejos esquemas de pensamiento que la humanidad aún no ha digerido. El descubrimiento del bosón de Higgs, o "partícula de Dios", no es solo un hallazgo científico, sino una revelación que nos indica la existencia de múltiples dimensiones y que todo está intrínsecamente ligado a la vibración. Esto tiene implicaciones directas en conceptos como los viajes al futuro, los portales interestelares y la existencia de seres extraterrestres. ¿Cómo y por qué?

En la ciencia existen las leyes de correspondencia, que en metafísica se resumen como: "como es arriba es abajo", y en este caso, "como es en micro es en macro". En el ámbito del reino mental, quien domina este reino, domina la materia. La ficción es uno de los mecanismos que permite que ciertas realidades desciendan a nuestra existencia. Los escritores de literatura de ficción, consciente o inconscientemente, crean mundos posibles y, para mí, abren realidades paralelas. La ficción es, en última instancia, la puerta a la comprensión de nuestra propia multidimensionalidad.


viernes, 20 de junio de 2014

Isolda Dosamantes: poesía y vivencia, un canto a la resiliencia.

Imagen cinematográfica e hiperrealista de una mujer con expresión contemplativa, sentada en una mesa de madera al aire libre, escribiendo en un cuaderno. Sus manos emiten un brillo sutil y dorado, simbolizando la energía creativa y la recuperación. Al fondo, un paisaje onírico que fusiona elementos de Tlaxcala (volcanes, arquitectura tradicional) con representaciones abstractas de su poesía: luciérnagas, un río, una luna creciente, y contornos etéreos de una gacela y una emperatriz. Un pequeño girasol en una maceta sobre la mesa añade un toque de esperanza y vitalidad. La atmósfera es artística, introspectiva, resiliente y profundamente conectada con la naturaleza y la emoción humana.

Descubre la profunda conexión entre la vida y la obra de Isolda Dosamantes, una poeta mexicana que transforma sus vivencias en versos y enfrenta desafíos con resiliencia. Un análisis de Edgar Sánchez Quintana sobre la búsqueda de identidad y la liberación a través de la poesía.

A lo largo de los años, he llegado a apreciar profundamente la conexión intrínseca entre el autor y su vivencia. Me complace entrelazar las obras con las experiencias de vida de sus creadores, pues sin esa pasión vital, sin el goce de la existencia, las obras corren el riesgo de carecer de la profundidad y el arraigo necesarios.

Isolda Dosamantes, poeta mexicana, encarna esta fusión entre vida y obra. Su poesía es un reflejo de sus existencias, comprometida con la vida misma, transformando los ires y venires en letras poéticas. Su obra es un testimonio de su búsqueda constante, como se aprecia en el poema "Cuervos en la memoria":

Mis manos danzan sobre tu espalda,
y nace en mis ojos un brillo de alegría,
es un goce el aroma de tu piel en mis cabellos
es río que nace en mi entrepierna.En la penumbra de la luna
cuando nuestros cuerpos encuentran el sosiego
soy dichosa de tan libre,
en cada paso la certeza de la luz.Soy una luciérnaga constante,
burbuja de tus labios
con esa forma sutil de tus miradas.Soy la bella emperatriz de tus anhelos
gacela entre montañas,
tu cáliz y tortura.
Soy gacela, luciérnaga, burbuja
soy veneno, emperatriz y lágrima
en el instante que me estrello con tu olvido.
Soy vértigo, ensoñación del aguamala
y busco en los escombros
descubro entonces el otro lado de mi piel
y me estremezco.
No sé cuando te perdí, ni donde reencontrarme
¿dónde el brillo de luciérnaga, en qué beso, en cuál esquina?
Y soy pescado de mil cañas.Y soy pescado de bambúes y de carrizos
soy pescado
y me recuerdo en la sonrisa de una niña.

En estos versos, la escritora tlaxcalteca busca reconstruirse, explicarse, desdoblarse para encontrar su ser. A veces se mimetiza con las cosas, con lo imaginario, o encuentra otra identidad, tal vez en los besos del amante. Es una exploración profunda de la identidad y la memoria.
Otro ejemplo de su profunda conexión con la existencia se manifiesta en "Un canto":

Quiero que llegue el mar, ser agua,
ser agua por un mes hasta librarme;
ser liebre, liebre, liebre, libre y danzar
desandar los nudos y bailar un ritmo nuevo,
sacudirme de las fuerzas oscuras
encontrar al duende
hablar con la musa
despertar al ángel
llegar al veste de la diosa y verla cobijarme.
Sentir que me abriga para callar el viento en mi cabeza
y poner las palabras en mi pluma.

La autora nos revela que, a pesar de encontrarse en una "cuadratura", en una "matrix", la poesía es posible. Las diosas lo permiten, el desarrollo de encuentros con lo imaginario, con los seres benefactores de la poesía, para abrogar la opresión. Es un acto de liberación a través de la palabra.
Isolda Dosamantes es una de las autoras cuya trayectoria aprecio, sin demeritar a otras destacadas escritoras de la misma región como Citlalli H. Xochitiotzin y Minerva Aguilar Temoltzin.

Nacida en Tlaxcala, México (1969), Isolda Dosamantes es Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Posee una Especialización en Literatura Mexicana por la Universidad Autónoma Metropolitana y un Diplomado en Creación Literaria de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM). Ha sido becaria de la Fundación Alberti, del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Tlaxcala y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Entre sus poemarios destacan Altura Lustral (2001) y Utopías de Olvido (1997). Ha colaborado en suplementos culturales como El Sol de Tlaxcala y en diversas revistas culturales (Textos, Tierra Adentro, Pasto Verde, Oráculo, Deriva, Molino de Letras). Su obra figura en antologías como Eco de Voces. Generación poética de los sesenta (2004), Melíferas Bocas (2004), Para tu exclusivo placer (2003) y en las selecciones Sueños que a plena luz evaporan los soles (1993) y Nos queremos casar de rojo (2001). Ha ejercido la docencia en preparatorias de la Ciudad de México, en el CEPE UNAM, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín, y fue profesora en la Universidad de Xiangtan, China.

Es importante señalar que, a pesar de su destacada trayectoria internacional, Isolda Dosamantes mantiene sus raíces firmes en Tlaxcala, donde reside actualmente. Recientemente, ha enfrentado un desafío personal debido a una caída. Desde aquí, le enviamos nuestros mejores deseos para una pronta y completa recuperación. Su espíritu de "luciérnaga constante", que ilumina sus versos, es un testimonio de su resiliencia, y estamos seguros de que, como en su poesía, encontrará la luz y la fuerza para superar este momento. Su presencia en Tlaxcala sigue siendo un faro para las letras y un ejemplo de cómo la vivencia nutre la creación, incluso en los momentos de pausa física.


sábado, 7 de junio de 2014

Delitos Menores: Ironía y Brevedad en la Librería El Quijote


Imagen cinematográfica e hiperrealista de una presentación de libro en una acogedora librería clásica. Un escritor carismático con una sonrisa irónica habla ante un auditorio atento. Sobre una mesa se exhiben ejemplares de un libro titulado "Delitos Menores". La iluminación es cálida y dorada, destacando estanterías de madera llenas de libros al fondo. Se percibe una atmósfera intelectual y vibrante, con un cartel de "Tres Culturas" visible.

Revive la vibrante presentación de "Delitos Menores", el nuevo libro de Marcelino Ruiz Acosta en Cuauhtémoc. Un análisis de Edgar Sánchez Quintana sobre la ironía, la brevedad y el vigor cultural de Chihuahua.

El pasado viernes, la Librería El Quijote en Cuauhtémoc, Chihuahua, se convirtió en el epicentro de una celebración literaria vibrante. En el marco de los eventos de las "Tres Culturas", auspiciados por la presidencia municipal, el escritor Marcelino Ruiz Acosta presentó su más reciente obra titulada Delitos Menores. Ante un auditorio colmado y bajo un calor excepcional, los asistentes fueron testigos del nacimiento de un tomo que promete sacudir la cotidianidad con la agudeza que caracteriza a su autor.

Marcelino Ruiz Acosta es un escritor de una versatilidad admirable. Su pluma transita con naturalidad entre el cuento, la poesía, la narración breve y, sobre todo, la ironía. En la presentación, hizo gala de su ingenio pronto para el chiste corto y compartió las anécdotas que dieron vida a este libro, despertando en los presentes una invitación irresistible a la lectura de textos que, aunque breves y concisos, poseen una carga intelectual profunda.
La ceremonia contó con la distinguida presencia del maestro e ingeniero Raúl Manríquez, reconocido y talentoso escritor, quien fungió como maestro de ceremonias y presentador. La complicidad entre ambos literatos enriqueció la charla, convirtiéndola en un diálogo fluido y ameno sobre el oficio de escribir en el norte de México.

Como preámbulo a la charla principal, se presentó la revista de circulación local Livres. Esta publicación es un testimonio del vigor cultural de la región, ofreciendo un espacio tanto para la literatura local como para las artes plásticas, incluyendo la fotografía y la pintura. Es verdaderamente plausible observar cómo las nuevas generaciones de literatos promueven y dan fe del movimiento cultural en Cuauhtémoc, asegurando la continuidad de una tradición artística robusta.

Delitos Menores representa el tercer peldaño en la bibliografía de Ruiz Acosta. Le anteceden el poemario Derrepentes (1998) y la obra Del Aleph a Guernica. Asimismo, el autor ha participado en proyectos colectivos como Quinteto para un pretérito, en conjunción con otros autores regionales.

En tiempos dominados por la inmediatez de redes sociales como Facebook y X (antes Twitter), la apuesta de Marcelino por la brevedad resulta no solo imprescindible, sino revolucionaria. Sus textos nos recuerdan que la risa, la celebración y la ironía son herramientas fundamentales para enriquecer al individuo y enfrentar la brevedad de la vida misma. A veces, lo muy breve es lo que más perdura.

Trayectoria de Marcelino Ruiz Acosta

ObraGéneroNotas
DerrepentesPoesíaPublicado en 1998
Del Aleph a GuernicaNarrativa/EnsayoObra previa destacada
Quinteto para un pretéritoPoesíaAntología con autores regionales
Delitos MenoresNarrativa BrevePresentado en 2026
Marcelino Ruiz Acosta nació en Ciudad Juárez (1963) y ha sido codirector de la revista de literatura Esdrújula. Su labor ha sido reconocida con apoyos a la creación literaria, consolidándose como una voz esencial en la narrativa contemporánea de Chihuahua.