Translate

sábado, 3 de junio de 2023

Dinteles: De José Pérez Márquez


Imagen hiperrealista y cinematográfica de José Pérez Márquez, un poeta de expresión contemplativa y desafiante, de pie en un dintel de piedra. A su izquierda, un paisaje desolado con montañas desconocidas bajo un cielo tormentoso, simbolizando un futuro incierto. A su derecha, un árbol antiguo con raíces profundas y un río vibrante, evocando la vida y la poesía. El poeta sostiene su libro "Dinteles", representando la resistencia y el poder de la palabra frente a la adversidad.

Descubre a José Pérez Márquez, el poeta tlaxcalteca que, con su obra "Dinteles", se erige como un faro de resistencia y pasión en la literatura mexicana, trascendiendo adversidades y problemáticas sociales.

José Pérez Márquez, un poeta local del Estado de Tlaxcala, México, demuestra su persistencia y pasión por la poesía a través de su nueva obra "Dinteles". Publicado en 2022 por la editorial "Árbol Nuevo", este texto de más de 50 hojas destaca por su pulcritud y frescura. En un mundo donde muchos desisten, Pérez Márquez se erige como un poeta de la resistencia, negándose a sucumbir y persistiendo en una conciencia que se niega a callar. Su poesía es un grito que trasciende las adversidades de la vida cotidiana y las problemáticas de la sociedad actual. Con "Dinteles", este autor poco muestra reconocido su valentía y se convierte en un faro de inspiración para aquellos que creen en el poder transformador de la palabra:

"Multitud, no pienses en mí. Soy algo descompuesto, nada que pueda servir a la humanidad. Un tropiezo, una caída, tantos señalamientos equivocados. Puedo arrastrar las olas hacia los ríos, pero nada más, quedarme en los puentes inacabados, morder la última manzana del árbol de la vida."

"El oprimido es el que se desvela, el que canta en silencio y en secreto, no muestra su risa, no sabe cerrar su puño. Quiero un poco de paz en el mundo."

Además de su obra "Dinteles", es importante destacar la notable creación anterior de José Pérez Márquez titulada "Fragmentos de mi vida". Esta obra, compuesta por prosa poética, ha sido ampliamente reconocida por su habilidad para exponer temas contemporáneos de manera magistral. Al igual que "Dinteles", "Fragmentos de mi vida" fue editado por la editorial "Árbol Nuevo". Este autor demuestra una continuidad impresionante al dejar un legado de riqueza literaria en el Estado de Tlaxcala, particularmente en el ámbito de la poesía. Su capacidad para plasmar los matices de la realidad y transmitirlos de manera poética muestra su compromiso constante con la cultura literaria local. José Pérez Márquez se establece como un referente en la escena literaria de Tlaxcala, enriqueciendo el panorama artístico con su escritura y su visión única del mundo.

"No entres a los terrenos del futuro, puedes romper tu propio rostro y distorsionar la imagen de un lago. No hagas movimientos, camina pasos cortos y lentos, y eso te dará seguridad y salud. No entres a los terrenos del futuro, porque hay montañas desconocidas y vientos que no puedes sentir. Hay animales que nunca has visto y la tierra del futuro hombres es negra, un campo inhabilitado donde solamente hay oscuridad y frío, mucho frío. Y nosotros, los, somos del calor y del fuego."


jueves, 25 de mayo de 2023

Miguel N. Lira y Octavio Paz: un encuentro amistoso.

 

Imagen hiperrealista y cinematográfica que representa el encuentro entre Miguel N. Lira y un joven Octavio Paz en 1933, frente al Palacio de Minería en la Ciudad de México. Ambos escritores se dan la mano, inmersos en una conversación. Alrededor, la bulliciosa escena callejera de la época con gente vestida con sombreros de bombín y paja, rebozos, vendedores ambulantes, autos antiguos y una carreta tirada por caballos. La atmósfera es de riqueza histórica y cultural, con una pancarta que dice "OCTAVIO PAZ Y MIGUEL N. LIRA - ENCUENTRO LITERARIO 1933".

Reviva el histórico encuentro de 1933 entre Miguel N. Lira y Octavio Paz en el Palacio de Minería. Un diálogo sobre literatura, arte y la efervescencia cultural de México, con menciones a Efraín Huerta y Frida Kahlo.

Se encuentran ambos escritores en el Palacio de Minería, un edificio del siglo XVIII en su edificación se asoma la influencia europea y sobre todo francesa, a los alrededores es un contraste chocante entre el edificio y las distintas clases sociales de 1933, gente con sombreros de bombín, otros con sombreros de paja y unas más con su rebozo y huaraches, los vendedores ambulantes de helados, de tamales e incluso los boleadores de zapatos van y vienen entre autos modelo también una que otra carreta. jalada por caballos.

Miguel N. Lira: ¡Octavio, felicidades por tu nuevo poemario “Luna Silvestre” Estoy seguro de que será un éxito en el mundo literario.

Octavio Paz: Muchas gracias, Don Miguel. Realmente aprecio su apoyo. Quería preguntarle, ¿ha oído hablar del escritor Efraín Huerta?

Miguel N. Lira: ¡Por supuesto! De hecho, también publicaré su libro pronto. Él es un verdadero pionero en las letras. Espero que tenga la misma acogida que tu obra.

Octavio Paz: ¡Eso es genial! Me alegra saber que también está apoyando a otros escritores talentosos. ¿Qué piensa usted sobre la importancia de la literatura en la sociedad?

Miguel N. Lira : Creo que la literatura es esencial para la sociedad. Nos permite explorar temas complejos y nos ayuda a entender mejor el mundo que nos rodea. como este autor de Vasconcelos que trata de implementar nuevas ideas en el gobierno Y tú, Octavio, ¿cómo ves la importancia de la literatura?

Octavio Paz: Estoy completamente de acuerdo con usted   Don Miguel. La literatura es una forma de conectar con los demás y de expresar nuestras ideas y emociones. Y aunque puede ser difícil a veces, es importante seguir escribiendo.

Miguel N. Lira: Exactamente, Octavio. A veces las dificultades pueden desalentarnos, pero debemos recordar que nuestras obras pueden tener un impacto significativo en los demás.

Octavio Paz: Hablando de impacto, ¿te recuerda a Frida Kahlo? Ella también ha tenido una gran influencia en la sociedad con su arte.

Miguel N Lira: ¡Por supuesto! Tuve el honor de conocerla y compartir algunas anécdotas con ella. ¿Tú también eres amigo de Frida?

Octavio Paz: Sí, tuve la suerte de ser su amigo. Siempre he admirado su pasión y su compromiso con el   arte. Hemos convivido algunas tertulias con ella y su esposo Diego.

Miguel N. Lira: Definitivamente ha sido una persona única e inspiradora. Bueno, Octavio, ha sido un verdadero placer hablar contigo hoy. Prometo seguir apoyándote en tu carrera literaria.

Octavio Paz: Muchas gracias, Don Miguel. Igualmente, espero seguir en contacto y mi gratitud amplia por este primer libro de poemas que sale a la luz, ya estoy trabajando con otras obras que tengo en mente.

Ambos se despiden, se dan la mano el uno va a una reunión con el grupo de “los cachuchas”   y Octavio Paz tiene   comida con su familia.


martes, 23 de mayo de 2023

La clonación de Malintzin Cihuacóatl

 

Imagen hiperrealista y cinematográfica que muestra a Citlalpopocatzin Chimalhua, un guerrero tlaxcalteca, en un laboratorio futurista, sosteniendo un tubo de ensayo brillante con la imagen etérea de Malintzin Cihuacóatl. Al fondo, se fusionan las pirámides de Xochitecatl y las montañas Popocatépetl, Matlalcueyatl e Ixtacihuatl bajo un cielo estrellado, con una nave espacial flotando sobre ellas. La escena evoca la unión de lo ancestral y lo futurista, la ciencia y el misticismo, en la búsqueda de un amor que trasciende el tiempo y el espacio.


Sumérgete en "La clonación de Malintzin Cihuacóatl" de Edgar Sánchez Quintana: un relato que fusiona la historia ancestral de Tlaxcala con la ciencia ficción pérdida intergaláctica, explorando el amor, la búsqueda de la esencia en los confines del universo.

En las vastas tierras de Tlaxcala, se encuentra un sitio ancestral llamado Xochitecatl. Este lugar, oculto entre las montañas del Popocatépetl, la Matlalcueyatl y el Ixtacihuatl y bañado por la energía de los astros, ha sido testigo de sucesos extraordinarios a lo largo de los siglos. Sus imponentes pirámides y ruinas olmecas-chicalancas resguardan secretos y misterios que desafían la comprensión humana. En este mágico rincón del mundo, donde la realidad se entrelaza con lo desconocido, surgió una historia de amor prohibido. Citlalpopocatzin Chimalhua, un joven guerrero de noble corazón pero de casta baja, vagaba entre las sombras de Xochitecatl. Su alma intrépida y su mirada audaz escondían un anhelo insaciable de trascender los límites de su condición.

En una tarde radiante, Citlalpopocatzin Chimalhua se encontró con Malintzin Cihuacóatl, una mujer de exquisita belleza que había sido escogida para ser regalada a unos misteriosos extranjeros que habían llegado a Xochitecatl. Desde el momento en que sus ojos se cruzaron, el destino unió sus almas de forma irremediable. El amor floreció entre Citlalpopocatzin Chimalhua y Malintzin Cihuacóatl, a pesar de las barreras que los separaban. Las sombras de las pirámides olmecas-chicalancas se convirtieron en su refugio secreto, donde compartían sus anhelos, sueños y promesas. Sin embargo, la cruel realidad se abalanzó sobre ellos.

La noche en que Malintzin Cihuacóatl estaba destinada a partir con los extranjeros, Citlalpopocatzin Chimalhua la tomó entre sus brazos y susurró palabras de despedida. Lágrimas cristalinas surcaron sus mejillas mientras el destino los separaba. Malintzin Cihuacóatl, con el corazón destrozado, partió hacia un futuro incierto junto a aquellos que desconocían los tesoros de Xochitecatl. Citlalpopocatzin Chimalhua, con el alma en pedazos, miró hacia el cielo estrellado buscando respuestas. En ese momento, una nave extraterrestre descendió silenciosamente desde lo más alto. Sin pensarlo dos veces, Citlalpopocatzin Chimalhua se subió a la nave, buscando en los confines del cosmos una forma de seguir el rastro de su amada.

La nave se elevó rápidamente, rompiendo la barrera de la atmósfera terrestre. Citlalpopocatzin Chimalhua, con una mezcla de esperanza y temor en su corazón, se adentró en un viaje más allá de lo conocido, en busca de un amor que trascendía la propia existencia. Mientras la nave desaparecía en el infinito, Xochitecatl permanecía inmutable, guardando sus secretos y susurros de antiguos dioses. Los avistamientos ovnis se sucedieron, al igual que la energía enigmática que emanaba de aquel lugar sagrado. La conexión entre los antiguos olmecas-xicalancas y los visitantes de otros mundos persistía, envolviendo el sitio en un aura de misterio y enigma.

Luego de embarcarse en su viaje intergaláctico, Citlalpopocatzin Chimalhua encontró un rincón lejano del universo donde seres avanzados compartían conocimientos sobre genética y clonación. Determinado a reunirse con su amada Malintzin Cihuacóatl, Citlalpopocatzin Chimalhua se sumergió en el estudio de estas ciencias, decidido a replicarla de alguna manera. Con el tiempo, Citlalpopocatzin Chimalhua adquirió habilidades y conocimientos profundos sobre la manipulación genética. Aplicando lo aprendido, se embarcó en un ambicioso proyecto para clonar a Malintzin Cihuacóatl, recreando cada fibra de su ser, cada destello de su esencia. Con los mechones de su cabellera que ella le había regalado como ofrenda a su amor.

Trabajó incansablemente en su laboratorio espacial, perfeccionando cada detalle para asegurarse de que la Malintzin Cihuacóatl clonada fuese idéntica en todos los aspectos. Después de incontables experimentos y ensayos, finalmente logró su cometido. Cuando la Malintzin Cihuacóatl clonada despertó, Citlalpopocatzin Chimalhua quedó asombrado por la perfección de su creación. Era como si su amada hubiera regresado a la misma vida. Ambos se encontraron, y el amor que habían compartido se avivó con una intensidad aún mayor. Juntos, exploraron los confines del universo, disfrutando de la eternidad que les había sido otorgada.

Recorrieron planetas lejanos, maravillándose con la diversidad de formas de vida que encontraban. Desde civilizaciones ancestrales hasta seres de luz pura, Citlalpopocatzin Chimalhua y su amada clonada vivieron innumerables aventuras, experimentando la grandeza y la belleza del cosmos. Sin embargo, a medida que el tiempo pasaba, Citlalpopocatzin Chimalhua comenzó a darse cuenta de que, aunque su amada clonada era una réplica perfecta de Malintzin Cihuacóatl, algo faltaba. Había una chispa de originalidad y unidad que no podía ser replicada. Aunque compartían momentos de felicidad y amor, la sombra de la imposibilidad de la existencia real de Malintzin Cihuacóatl siempre los perseguía.

A medida que exploraban y conocían nuevas culturas alienígenas, Citlalpopocatzin Chimalhua comprendió que, en su búsqueda por aferrarse a un amor perdido, había perdido la oportunidad de descubrir nuevos encuentros y amores en el vasto universo. Se dio cuenta de que el verdadero viaje no estaba en la clonación de su amada, sino en la apertura a nuevas experiencias y conexiones. Con el corazón en calma, Citlalpopocatzin Chimalhua tomó la decisión de despedirse de su amada clonada. Juntos, compartieron su último y tierno adiós, reconociendo que su historia de amor era especial y única, pero que el cosmos estaba lleno de infinitas posibilidades y encuentros.

Citlalpopocatzin Chimalhua continuó su viaje, ahora solo pero lleno de aprendizaje y sabiduría. En cada rincón que exploraba, dejaba un legado de amor y compasión. Aprendí a valorar cada momento efímero ya apreciar las conexiones fugaces que el universo le ofrece. Él regresó A Xichitecatl pero ella ya no estaba, era solo una leyenda y dejó enseñanza a los tlaxcaltecas de la región, el dibujo de un dios guerrero con un cilindro en las manos es Citlalpopocatzin Chimalhua con un tubo de ensayo grande, es el mensaje de que no se debe abusar de la clonación genética.


sábado, 20 de mayo de 2023

Manual para Amores Catatónicos

Imagen hiperrealista y cinematográfica de un hombre con barba y aspecto cansado, sentado en un sillón viejo y desgastado en un interior decadente. Sus pies descalzos y vendados descansan sobre una caja de madera. A través de una ventana rota, se ve un paisaje urbano sombrío con un letrero de neón que dice "AUTO-PILOT BAR". En el fondo, figuras borrosas y apáticas observan una televisión que emite una luz hipnótica. En primer plano, un espejo roto en el suelo refleja el rostro de una mujer mayor con maquillaje corrido y un hombre joven, simbolizando la búsqueda de belleza y verdad en lo fragmentado. Cucarachas y moscas se arrastran por el suelo y el sillón, acentuando la atmósfera de abandono y decadencia.

Sumérgete en el "Manual para Amores Catatónicos" de Edgar Sánchez Quintana, un poema visceral que explora la catatonia social, la búsqueda de verdad en la decadencia y la melancolía existencial de la era moderna.


Nunca elegí lo que soy ahora, sin responsabilidad alguna por mis palabras pasadas o futuras. Lo afirmo y lo niego en el mismo instante, mientras sigo inmerso en el juego, con un toque socarrón.

Andamos en un estado catatónico, en piloto automático.
La siembra soporífera de los verbos ha comenzado
y la mentira que se escurre por la televisión es miel:
quien se acerca, queda embadurnado.
Tu capacidad de asombro no vale
si no te provoca convulsiones.
La configuración de la descarga
se ha vuelto sombría.
Él anhela amar,
pero aquellos a quienes desean amar
lo observan con temor.
Entonces, a los objetos repugnantes les encontramos encanto.
Surge el deseo de besar y acariciar
el seno maltrecho de una vieja prostituta,
de ver a la harapienta entregando a sus voraces fauces
el tesoro lácteo de sus pechos caídos.
Suspiro por esas nalgas de extraordinaria belleza.
y el busto de un joven imberbe.
Ahorao percibí el aroma de tu ardiente seno,
porque solo en lo roto encuentro algo de verdad.
Pero no puedo ocupar el lugar que ha dejado Dios.
El asiento me queda grande
ya veces huele a sudor,
con pies adoloridos por tanto caminar.
Mi musa se convierte en mi mofletudo caballerango
y mi rostro se dibuja cervantino
al ver que solo me rodean cucarachas y moscas,
naturaleza de la más hermosa.
Él anhela amar,
pero los que desea amar
lo observan con temor.