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sábado, 20 de junio de 2026

EL PERIODISMO CULTURAL COMO MAPA DE LA IDENTIDAD TLAXCALTECA

 


Un ensayo profundo sobre el papel del periodismo cultural en Tlaxcala: de la brújula de los suplementos de papel a los desafíos del algoritmo digital y la necesidad de una nueva curaduría de identidad.

Por Edgar Sánchez Quintana

Hubo un tiempo, no tan lejano, en que el pulso de la cultura se sentía significativamente en las yemas de los dedos, manchadas por la tinta fresca de los diarios matutinos. Acudir a los diarios locales era, más que un hábito, un ritual de orientación existencial. En las páginas de El Sol de Tlaxcala o en los suplementos que llegaban desde la capital, como la mítica revista Vuelta de Octavio Paz o Nexos , encontramos no solo la noticia, sino la brújula que nos permitía navegar por el acontecer literario y artístico de nuestro estado y del mundo. Aquellas hojas de papel eran el territorio donde la realidad se volvía pensamiento.

El Mapa de las Vanguardias y la Memoria Impresa

Para quienes crecimos con la curiosidad a flor de piel en las décadas finales del siglo XX, el periodismo cultural sirvió como un mapa de seguimiento de vanguardias. Era el espacio sagrado donde lo local y lo universal se daban la mano sin jerarquías impuestas. Una puesta en escena en el Teatro Xicohténcatl, la presentación de un libro en la Pinacoteca o una exposición de pintura en el Museo de Arte de Tlaxcala no eran eventos aislados; eran coordenadas en una cartografía de identidad que se construía día con día ante nuestros ojos.
La nota cultural de aquella época no solo informaba; actualizaba nuestro sentido de realidad. Nos permitía estar dentro de los "comentarios frescos", participar en una conversación colectiva que incluía desde el poema recién nacido hasta el conocimiento sociológico sobre nuestras tradiciones más antiguas. El periodismo cultural era el puente que permitía que la historia antigua se pusiera a la vista de la gente, no como una pieza de museo, sino como un saber vivo y necesario para entender nuestro presente.

Recuerdo con nostalgia cómo el diarismo cultural marcaba el ritmo de la ciudad. Los críticos y cronistas eran las guías que nos enseñaban a mirar una exposición oa desmenuzar un ensayo. Había un respeto por la palabra escrita, una pausa necesaria para la reflexión que hoy parece un lujo de otra era. La sección cultural era el pulmón de los diarios, el sitio donde la política y la economía cedían el paso a la belleza, al cuestionamiento ya la construcción de narrativas que nos daban un rostro propio frente al resto de la nación.

La Erosión del Sentido en la Era del Scroll Infinito

Sin embargo, ese sentido de realidad fue perdiendo importancia de manera gradual pero implacable. El auge de los medios de comunicación , la irrupción de internet y la voracidad de las redes sociales ganaron amplitud, certeza y agilidad, pero a menudo a costa de la profundidad y la permanencia. El "pulso" se transformó en un "clic" y la brújula de papel fue sustituida por el algoritmo, esa fuerza invisible y desalmada que decide, bajo criterios de rentabilidad y no de valor, qué es "tendencia" y qué debe quedar sepultado en el olvido.
La transición fue dolorosa para quienes veíamos en el periodismo cultural una vocación de servicio. Poco a poco, los espacios dedicados a la crítica profunda fueron reducidos a breves notas de eventos, a galerías de fotos de "sociales" o a comunicados de prensa institucionales que carecen de alma y de visión crítica. La inmediata de la red social nos ha dado la ilusión de estar más informados, pero nos ha quitado la capacidad de jerarquizar lo importante sobre lo urgente. Hoy, la información cultural es más abundante que nunca, pero también más volátil y fragmentada; es un mar de datos donde la cultura tlaxcalteca corre el riesgo de quedar diluida en lo genérico.

El Futuro: Curaduría y Resistencia en la Tlaxcaltequidad Digital

¿Cuál es, entonces, el futuro del periodismo cultural en esta era digital? La respuesta no reside en competir con la rapidez de las redes sociales —una batalla perdida de antemano—, sino en recuperar su función esencial como curador de la identidad . La visibilidad de la cultura tlaxcalteca depende ahora de nuevos espacios de resistencia, como este blog y las páginas de WordPress, que permiten retomar el hilo de la conversación con la profundidad que el tema merece.
El periodismo cultural del mañana debe ser un híbrido resiliente. Debe aprovechar la agilidad de la red para llegar a nuevas audiencias, pero debe conservar la mística del suplemento de antaño: la investigación seria, la crónica apasionada y el ensayo que desafía. Debemos usar la tecnología para potenciar nuestra voz, no para que la máquina la sustituya. La Inteligencia Artificial puede ayudarnos a difundir, pero nunca podrá sustituir el "estremecimiento" de un lector que se reconoce en una crónica sobre Doña Marcelita o en un análisis sobre la cromática de nuestra soberanía.
Nuestra cultura es un patrimonio vivo que merece ser narrado con la misma pasión con la que aquellos niños voceadores gritaban en las mañanas de neblina. Hoy, el grito es digital, pero la misión sigue siendo la misma: ser la brújula que nos devuelva el sentido de pertenencia en un mundo que parece haber olvidado cómo leer su propia historia. El periodismo cultural debe ser el guardián de nuestra "Tlaxcaltequidad", el mapa que nos guía de vuelta a casa, a nuestra esencia, en medio del ruido ensordecedor del siglo XXI.
Invitación a la Acción:
El periodismo cultural es el espejo donde una sociedad se reconoce y se proyecta. ¿Dónde buscas hoy tu brújula para entender lo que sucede en el arte y la cultura de Tlaxcala? ¿Crees que hemos perdido algo valioso con la desaparición de los suplementos de papel? Te invitamos a compartir tu reflexión en los comentarios ya convertirte en un promotor activo de nuestra identidad digital. ¡Tu lectura y tu comentario son el pulso que mantiene viva nuestra cultura!

jueves, 16 de abril de 2026

TURISMO CON ROSTRO HUMANO: HACIA UNA POLÍTICA DE BIENESTAR Y SOSTENIBILIDAD EN TLAXCALA

 

Imagen hiperrealista y serena de un atardecer en los bosques de Tlaxcala. En primer plano, una joven artesana tlaxcalteca muestra con orgullo un textil tradicional a una pareja de turistas en una interacción cálida y humana. Al fondo, el suave resplandor de las luciérnagas entre los árboles y la silueta de un convento colonial en la distancia. La iluminación dorada enfatiza la armonía entre el visitante, la comunidad y el entorno natural, simbolizando un turismo con rostro humano y sostenible.

Ensayo sobre la necesidad de una política turística sostenible en Tlaxcala basada en el Humanismo Mexicano, proponiendo profesionalización y continuidad institucional.

Por Edgar Sánchez Quintana

Tlaxcala, el corazón geográfico y fundacional de México, posee un potencial turístico que trasciende sus dimensiones territoriales. Sin embargo, históricamente, este potencial se ha visto frenado por una problemática recurrente: la discontinuidad institucional . Cada cambio de administración parece traer consigo la reinvención de la rueda, el abandono de proyectos viables y la designación de perfiles basados ​​en el amiguismo más que en la capacidad técnica o la convicción ideológica.
Para romper este ciclo, propongo que la política turística de nuestro estado debe cimentarse en el Humanismo Mexicano . No como un eslogan de gobierno, sino como una filosofía operativa que garantiza que el turismo sea, ante todo, una herramienta de justicia social y bienestar comunitario.

I. El Humanismo como Eje de Continuidad

La tesis es clara: los proyectos turísticos deben ser vanguardistas y resistentes al vaivén político. La adopción del Humanismo Mexicano —que coloca al ser humano en el centro y prioriza a los más vulnerables— ofrece el marco ético necesario para que la Secretaría de Turismo deje de ser una oficina de relaciones públicas y se convierta en un motor de Economía Moral .
Inspirados en la tradición de Vasco de Quiroga y los ideales de justicia social de nuestra historia, el turismo en Tlaxcala debe regirse por la coherencia. Si la federación marca una ruta de bienestar, el estado debe caminar en esa misma sintonía, asegurando que la "industria sin chimeneas" no sea extractiva, sino redistributiva.

II. Propuestas para una Secretaría de Turismo Transformadora

Para que Tlaxcala alcance su verdadera estatura turística, es necesario implementar cambios estructurales en la Secretaría del ramo, basados ​​en tres pilares fundamentales:

1. Profesionalización y Perfilismo Técnico

Basta de funcionarios que ven en el turismo un espacio de "glamour" o descanso político. La Secretaría requiere perfiles que comprendan la antropología del visitante y la sociología de la comunidad receptora . La continuidad debe estar garantizada por un servicio profesional de carrera que trascienda sexenios, donde la capacidad técnica esté alineada con una mística de servicio humanista.

2. Sostenibilidad: Del Santuario a la Comunidad

Contamos con joyas como el Santuario de las Luciérnagas y tres Pueblos Mágicos, pero su éxito no debe medirse solo en número de visitantes, sino en la mejora de la calidad de vida local . Propongo un modelo de "Turismo Comunitario Sostenible" donde los artesanos, guías y pequeños productores sean los socios principales, evitando que las grandes operadoras foráneas monopolicen el beneficio económico.

3. Innovación con Identidad

La tecnología debe estar al servicio de nuestra historia. Tlaxcala está "sobrada de historia", y esa es nuestra mayor ventaja competitiva. Debemos usar herramientas digitales para la promoción, pero manteniendo el enfoque en el patrimonio inmaterial : nuestra gastronomía, nuestras danzas y nuestra herencia textil. El visitante no busca solo un hotel; busca una experiencia de conexión humana que solo Tlaxcala puede ofrecer.

III. Conclusión: El Turismo como Soberanía Cultural

Un turismo basado en el humanismo es un acto de soberanía . Es decidir que nuestra riqueza cultural no está a la venta al mejor postor, sino abierta al mundo para compartir nuestra dignidad y nuestro orgullo. Tlaxcala tiene la ubicación estratégica y la riqueza histórica; solo nos falta la voluntad política de la continuidad .
Si logramos que la política turística sea una política de Estado, y no de gobierno, Tlaxcala dejará de ser un sitio de paso para convertirse en el destino obligado de quienes buscan la esencia de México. Porque al final, el turismo que vale la pena es aquel que, al terminar el viaje, ha hecho mejores tanto al que visita como al que recibe.

Invitación a la Acción:
El turismo es la oportunidad de mostrar al mundo quiénes somos. ¿Qué rincón de Tlaxcala cree que representa mejor nuestra esencia y debería ser protegido para las futuras generaciones? Te invitamos a compartir tu opinión ya sumarse a esta visión de un turismo más justo y humano para nuestra tierra. ¡Tu perspectiva enriquece nuestro destino!


Referencias
Sánchez Quintana, E. (2025). Hacia una política turística coherente y sostenible: El humanismo mexicano como fundamento para la continuidad institucional en Tlaxcala .
Secretaría de Turismo (SECTUR). "Pueblos Mágicos de México".
Gobierno de México. "Principios del Humanismo Mexicano".
Silo (Mario Rodríguez Cobos). "La Mirada Interna" (1972).

jueves, 12 de marzo de 2026

Tlaxcala vive: obra de teatro en cuatro actos acto 4 la revelación

 

Escenario minimalista con un cerro simbólico al centro. Coyolxauhqui en lo alto con los brazos abiertos, rodeada de un halo de luz dorada. El espíritu luminoso de Tlahuicole a un lado. El Ignorante con el celular en la mano (a punto de guardarlo). El Sabedor junto al Coro erguido con dignidad. La sombra de Cipactli-Yohualli se retira hacia los bordes. Iluminación de amanecer, cálida y esperanzadora.

ACTO IV: LA REVELACIÓN

(Se proyecta el cartel):
"ESCENA FINAL: UN PUEBLO DECIDE SI QUIERE EXISTIR"
(Escenografía mínima. Un montículo que simula un cerro en el centro. La iluminación es clara, de amanecer).
(COYOLXAUHQUI sube al cerro. EL SABEDOR está a un lado. EL IGNORANTE y EL CÍNICO observan desde abajo. EL CORO está disperso por el escenario).
(CIPACTLI-YOHUALLI aparece por última vez, deslizándose entre las sombras que aún quedan).
CIPACTLI-YOHUALLI He visto imperios caer. He visto civilizaciones desaparecer en el polvo. ¿Qué te hace pensar que Tlaxcala será diferente? Los pueblos creen que su historia importa, pero el tiempo devora todo. Ríndanse al olvido. Es más fácil no ser nada.
SABEDOR*(Enfrentando a la sombra)*Porque no somos un imperio que se impone por la fuerza. Somos una república forjada en el consenso. Somos memoria.
COYOLXAUHQUI*(Desde lo alto, mirando al público)*Tal vez el tiempo devore la piedra. Pero mientras exista un corazón que recuerde la tierra que pisa... el olvido nunca vence del todo.
(Cipactli-Yohualli retrocede lentamente hacia la oscuridad).
CIPACTLI-YOHUALLI*(Susurrando mientras desaparece)*Volveré...
SABEDOR Lo sabemos. Por eso seguimos recordando.
(Coyolxauhqui levanta los brazos hacia el cielo y luego los dirige hacia el público y hacia los personajes contemporáneos).
COYOLXAUHQUI ¡Descendientes míos, escuchen la voz de la tierra! Tlaxcala no necesita existir en los mapas de los ignorantes. ¡Ustedes deben ser Tlaxcala!
(El Coro, que antes se burlaba, comienza a transformarse. Se quitan cualquier elemento banal que llevaran. Se yerguen con orgullo).
CORO*(Canto firme, solemne y ascendente)*Tlaxcala vive en quien recuerda. Tlaxcala vive en quien camina su tierra. La raíz no se ha secado, la semilla ha germinado.
(El Ignorante guarda definitivamente su celular en el bolsillo. Da un paso hacia el centro).
IGNORANTE*(Con voz clara, sin jerga)*Entonces... no se trata de que Tlaxcala exista para que los demás la vean.
SABEDOR*(Sonriendo con serenidad)*Se trata de que tú existas para ella. Recordar no es vivir en el pasado. Recordar es caminar con compañía. Es saber que detrás de cada uno de nosotros hay generaciones enteras que sostienen nuestro paso.
(El Cínico, viéndose solo y sin poder manipular la situación, se retira discretamente del escenario).
SABEDOR*(Avanza hasta el borde del proscenio. Se dirige directamente al público para el monólogo final)Por eso los pueblos que olvidan su historia terminan repitiendo la historia de su derrota. Y los pueblos que la recuerdan pueden escribir la historia de su libertad.(Señala la tierra)Porque la identidad no es un discurso de políticos ni una campaña de mercaderes. Es una memoria compartida.Y mientras exista alguien que recuerde la tierra que pisa... ningún pueblo desaparecerá del todo.(Silencio dramático)*La historia no nos encadena al pasado. Nos da algo mucho más valioso.Nos da un lugar firme en el mundo.
(El Sabedor mira al público y hace la pregunta final)
SABEDOR¿Existe Tlaxcala?
(Silencio en el escenario. Todos los personajes (Coyolxauhqui, Tlahuicole (como espíritu que se ha levantado), El Ignorante y El Coro) miran fijamente al público).
CORO*(Respondiendo al unísono, mirando al público)*Eso depende de ustedes.
(La música estalla: una mezcla poderosa y épica de huehuetl, flauta prehispánica y electrónica contemporánea).
(Luz cenital brillante sobre Coyolxauhqui y Tlahuicole en el centro. El resto en penumbra).
TODOS*(Grito final)*¡TLAXCALA VIVE!
(Oscuro total y repentino).
FIN DE TELÓN

Tlaxcala vive: obra de teatro en cuatro actos, acto 3 el choque del tiempo y el Temalacatl

 

Escenario partido en dos mundos. A la izquierda: el mundo digital con neones y pantallas. A la derecha: el Temalácatl bañado en luz roja intensa. Tlahuicole de pie sobre la piedra circular, atado con una cuerda, sosteniendo el macuahuitl y el chimalli, rodeado de guerreros con máscaras de águila y jaguar. El Coro forma un círculo. La figura oscura de Cipactli-Yohualli al fondo.


ACTO III: EL CHOQUE DEL TIEMPO Y EL TEMALÁCATL

(Se proyecta el cartel):
"ESCENA 3: ANTES DE LOS MEMES, HUBO HOMBRES QUE MURIERON POR SU TIERRA"
(Escenografía dividida. En un lado, luces de neón y pantallas. En el otro, un círculo de piedra iluminado con luz roja tenue (el Temalácatl). Sonido constante y profundo de huehuetl).
(En el lado moderno, EL IGNORANTE y EL CÍNICO discuten).
IGNORANTEYa me aburrió este mame de Tlaxcala. Ya nadie le da like. Necesitamos otra cosa de qué burlarnos.
(De pronto, COYOLXAUHQUI aparece frente a él, cruzando la línea del tiempo. El Ignorante da un salto hacia atrás).
IGNORANTE¡Ay, güey! ¿Y tú de qué museo te escapaste? ¿Es un cosplay para un evento de anime o qué onda?
COYOLXAUHQUI*(Con voz firme y resonante)*Soy la voz de la tierra que pisas. Soy la memoria que abandonaste por espejos de cristal negro.
CÍNICO*(Interviniendo rápidamente, con tono persuasivo)*¡Un momento, un momento! Esto es excelente. "La raíz indígena renace". Podemos hacer una campaña turística con esto. Vender artesanías, cobrar entradas. La identidad sirve, mi querida amiga, pero sólo cuando se empaqueta bien y se vende al mejor postor.
SABEDOR*(Entrando y cortando la intervención del Cínico)*¡La identidad no es propaganda! ¡Es responsabilidad! El que conoce su historia no necesita levantar la voz para defenderse. La historia le da algo más fuerte que el orgullo. Le da seguridad. Seguridad para caminar erguido entre los demás pueblos.
(El Sabedor señala hacia el centro del escenario, donde la luz roja ilumina el Temalácatl).
SABEDOR*(Al público)*Miren hacia atrás. Este es el lugar donde un guerrero tlaxcalteca, un hombre de la República de Tlaxcallan, eligió la muerte antes que la sumisión. Su nombre era Tlahuicole.
(Entra TLAHUICOLE al círculo de piedra. Está atado de la cintura por una cuerda gruesa. Sostiene un macuahuitl (espada de madera) y un chimalli (escudo). Varios guerreros con máscaras de águila y jaguar lo rodean).
(Comienza la lucha coreografiada. Tlahuicole pelea con fiereza sobrehumana. Derriba a dos guerreros. El Coro rodea la escena, gritando).
CORO¡Sangre! ¡Sangre! ¡Honor al que cae de pie!
(La luz se vuelve azul oscuro. El tiempo se congela en medio del combate. Entra la voz de CIPACTLI-YOHUALLI).
CIPACTLI-YOHUALLI*(Susurrando al oído de Tlahuicole)*Luchas por algo que llamas soberanía. Una palabra. Un eco vacío. Mírate, atado a una piedra, sangrando por una república que un día será un chiste en la boca de los ignorantes. Ríndete. Una palabra no detiene al tiempo.
(Tlahuicole respira agitadamente, pero su mirada es inquebrantable).
TLAHUICOLE*(Con voz ronca pero potente)Mi integridad no es una palabra.(Pausa)*Es la piedra. Y aunque la rompas, cada fragmento seguirá siendo piedra. No lucho contra el tiempo. Lucho para que mi pueblo no se arrodille ante él.
(La luz vuelve a la normalidad. La batalla continúa furiosamente. Finalmente, Tlahuicole es superado por el número de enemigos. Cae de rodillas, gravemente herido).
TLAHUICOLE*(Mirando al cielo, antes de desplomarse)*No es el final... Es la semilla.
(Tlahuicole cae muerto. El huehuetl da un golpe final y sordo. Silencio absoluto).
(El Sabedor detiene la escena. Camina hacia el cuerpo de Tlahuicole).
SABEDOR*(Al público)*El hombre que ven aquí luchó por algo que hoy algunos llaman... "un lugar que no existe".
(Se proyecta en grande el meme: "TLAXCALA NO EXISTE").
(El Ignorante, mirando la escena desde su lado del escenario, baja lentamente su celular. Por primera vez, su rostro muestra confusión y asombro).
IGNORANTE¿Entonces... este güey murió por nada? ¿Para que nosotros hagamos memes de su tierra?
SABEDORNo.*(Pausa)*Murió para que tú pudieras decidir si Tlaxcala existe. La historia también da entereza. Porque cuando sabemos que otros resistieron antes que nosotros, comprendemos que nosotros también podemos resistir.
(Coyolxauhqui se acerca al cuerpo de Tlahuicole).
COYOLXAUHQUI*(Mirando al público)*La semilla sigue viva... mientras haya memoria.
(Oscuro).